Diciembre de 2003 UNA JUGOSA CAPOEIRA
Cuatro organizaciones de productores de Brasil, que producen zumo de naranja, han sido certificadas por FLO. Algunas de las granjas miembros también tienen certificación orgánica, otras están en el proceso de conversión de convencional a cultivo orgánico. Los trabajadores empleados en granjas de naranjas no certificadas como Fairtrade trabajan normalmente de forma temporal, ilegalmente. La contratación de trabajadores temporales, se hace a través de estructuras organizativas, los llamados "condominhos". FLO solicita el registro de trabajadores con estos "condominhos". Los trabajadores reciben el alta en la Seguridad Social y sueldos por encima del salario mínimo a través de los "condominhos", que a su vez reciben el pago por los productores.
Las cooperativas certificadas por FLO han puesto en marcha varios proyectos con el premio de Fairtrade, una prima por las ventas que se puede utilizar para proyectos comunes de la comunidad. Coagrasol, una cooperativa certificada por FLO localizada en la región de São Paulo, proporciona cursos de informática para los niños de sus trabajadores. También pusieron en marcha un programa de alfabetización para los trabajadores y sus familias. Personas de entre 23 y 62 años han asistido a las clases, que se imparten por la tarde. Más todavía, una vez al mes se pesan a los niños de la región para superar la desnutrición. Con la ayuda del premio de Fairtrade, Coagrasol ejecutó un programa de nutrición, proporcionando apoyo a las personas que sufren de malnutrición. Los niños del área, que no están emparentados con los trabajadores o los granjeros también pueden beneficiarse de los proyectos ofrecidos por Coagrasol.
Varios productores de la cooperativa certificada por FLO Cealnor, basada en la región de Bahía, explican que gracias al logo de Fairtrade, tienen la oportunidad de vender su concentrado del jugo de naranja al mercado internacional, recibiendo mejores precios. Antes, vendían sus naranjas a los intermediarios que a menudo les engañaban diciendo que nunca habían recibido naranja alguna. Los productores tenían una renta inestable y un futuro incierto. Hoy en día, el dinero adicional recibido para su producto certificado Fairtrade, más el premio de Fairtrade ha contribuido a una vida mejor para muchos. Además, la mayoría de los granjeros dicen que reciben reconocimiento y se sienten mucho más apreciados desde que son miembros de Cealnor. Participan en la comercialización de su producto y en el procedimiento de toma de decisión de la cooperativa. Por ejemplo, con el premio de Fairtrade recibido han invertido en equipamiento para obtener una multi mezcla consistente en varios alimentos y vitaminas para alimentar a niños de 0 a 6 años que sufren malnutrición. Algunas esposas de los productores preparan y proporcionan a los niños la mezcla procedente de diversos tipos de harinas, hojas secas, semillas y maíz. La mezcla también se vende en supermercados de Bahía, una de las regiones más pobres de Brasil y donde muchos niños sufren malnutrición.
Los miembros de Apaco, una cooperativa basada en la región de Santa Catarina, han invertido en equipamiento y en la conversión a producción orgánica con las ventajas de Fairtrade y el premio de Fairtrade. También donaron una parte del Premio Fairtrade al colegio local femenino. Este colegio de internas está específicamente dedicado a muchachas procedentes de situaciones familiares difíciles. Junto al programa educativo regular, las muchachas reciben ayuda psicológica en forma de juegos y terapia.
Cuotas de trabajadores:
Elidiane Percion, 22 años
Trabaja desde hace un año como recogedora para Acipar, cooperativa certificada por FLO en la región de Paraná.
"Es mucho mejor trabajar para Acipar, ahora tengo libre acceso a atención dental y médica; el registro me da seguridad. Con el registro también puedo asistir a clases de cocina y de costura. Me ayuda a construir un futuro mejor."
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